Durante 3 días se desarrollará el Simposio de Acuicultura 2026 en Casa Santo Domingo de Antigua Guatemala. Fotos: Luis Toribio

Antigua Guatemala 20 de mayo de 2026.

La industria de la acuicultura atraviesa un momento de redefinición estructural sin precedentes. Ante mercados internacionales cada vez más estrictos, la fórmula de competir por volumen ha quedado otras; hoy, la supervivencia del negocio radica en la diferenciación.

Con esta premisa ha arrancado hoy en la ciudad colonial el Simposio de Acuicultura 2026, un evento de talla mundial que busca trazar la ruta de transformación competitiva de la industria.

Organizado por el Sector de Acuicultura y Pesca de AGEXPORT, el encuentro ha logrado congregar durante 3 días cerca de 400 actores de la cadena de valor provenientes de más de diez países y a una veintena de los mayores expertos globales en la materia. El objetivo es claro: trasladar el conocimiento técnico y tecnológico a las fincas guatemaltecas productoras de camarón y tilapia.

El fin de la era del volumen y el reto logístico

La presión externa sobre el sector es innegable. Los principales destinos de exportación exigen hoy mayores garantías en eficiencia productiva, trazabilidad, inocuidad alimentaria y sostenibilidad ambiental. Sin embargo, a esta presión internacional se suman los históricos desafíos internos de Guatemala.

La logística continúa siendo el «talón de Aquiles» para la competitividad del país. La deficiente conectividad vial, la lenta eficiencia portuaria y la burocracia en los procesos de exportación condicionan directamente la capacidad del país para posicionarse con ventaja.

«La discusión técnica inevitablemente conduce a un tema estructural: la competitividad país. Aunque Guatemala cuenta con conocimiento técnico, experiencia productiva y capacidad exportadora, el potencial del sector enfrenta limitaciones vinculadas a la infraestructura», indicó Fernando Canastuj, Presidente de la Junta Directiva Sectorial de Acuicultura y Pesca de AGEXPORT.

Genética y calidad del agua: Las nuevas herramientas estratégicas

Frente a este complejo escenario, el sector propone abandonar los «ajustes incrementales» para dar paso a una verdadera transformación de fondo basada en cuatro pilares: monitoreo constante, prevención sanitaria, uso de tecnología y nutrición ajustada.

En las sesiones paralelas desarrolladas para los sectores de camarón y tilapia, los expertos internacionales han destacado cómo la mejora en las líneas genéticas ha dejado de ser un tema meramente académico para convertirse en el salvavidas financiero de los productores. Un camarón o una tilapia con mejores tasas de crecimiento, mayor uniformidad y resistencia a enfermedades se traduce en ciclos de cultivo más eficientes y rentables.

Asimismo, la gestión de la calidad del agua ha tomado un protagonismo inusual. Variables como el oxígeno disuelto, el pH o el manejo de sólidos ya no se ven solo como factores biológicos, sino como indicadores financieros que impactan directamente en la rentabilidad del negocio.

«Producir más ya no es suficiente. Los mercados demandan eficiencia, trazabilidad y sostenibilidad, por tanto, el conocimiento técnico se convierte en una ventaja competitiva», concluyó Canastuj.

El Simposio de Acuicultura 2026 en cifras

Lo que distingue a esta edición en Antigua Guatemala es la escala y profundidad del conocimiento movilizado. Investigadores, genetistas, especialistas en sanidad y nutricionistas de los centros de referencia más importantes del mundo se han dado cita en un formato intensivo:

– 21 expertos internacionales procedentes de India, Estados Unidos, Ecuador, Colombia, México, España, Uruguay, Brasil y Guatemala.

– 400 participantes representantes de toda la cadena de valor acuícola.

– 3 días de programa con conferencias simultáneas.

– 1 día de campo en fincas productoras guatemaltecas.

– 2 giras técnicas paralelas, especializadas en camarón y tilapia.

– Área de exhibición con stands de los principales proveedores de la industria.

Alianzas estratégicas y apertura de mercados

El evento no solo ha servido como vitrina tecnológica, sino también como plataforma de inclusión. Gracias al apoyo de la Unión Europea (a través de la subvención Empleabilidad, Emprendimiento y Empresarialidad) y a la Embajada de la República de China (Taiwán), el simposio ha logrado integrar a diversos eslabones de la cadena.

María Fernanda Rivera Dávila, Ministra de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), destacó la importancia de estas alianzas institucionales durante su participación en el encuentro:

«Una gran ventaja es que logramos, por medio del apoyo de Taiwán y en conjunto con el MAGA, traer a pequeños productores para que también conozcan y aprendan de estas ponencias. Taiwán, por ejemplo, prefiere el camarón de Guatemala porque tiene características de sabor, de olor e incluso de color que lo hacen más atractivo para los consumidores», expresó la funcionaria.

Rivera Dávila también resaltó la consolidación de mercados tradicionales como Estados Unidos y Europa, así como la apertura de nuevas ventanas de comercio, como Costa Rica, impulsadas por el esfuerzo del sector privado en ofrecer productos diferenciados y ya empacados.