
Fotos: Luis Toribio
Antigua Guatemala 3 de agosto de 2026.
La Antigua Guatemala nuevamente se convirtió en el centro de la fe y la diplomacia eclesiástica con la llegada del Secretario de Estado del Vaticano, el Cardenal Pietro Parolin.
En un recorrido marcado por la devoción y el protocolo, la alta autoridad vaticana pisó el emblemático Santuario de San Francisco el Grande, en el marco de los preparativos para la beatificación del fraile franciscano Fray Augusto Ramírez Monasterio.
Acompañado por el director del santuario, Fray Edwin, el Cardenal Parolin realizó una visita guiada por los lugares de mayor valor espiritual e histórico del templo. Durante el trayecto, la comitiva hizo una parada en la tumba y el museo del Santo Hermano Pedro —primer santo de Guatemala y Centroamérica—, para luego rendir tributo ante los restos de Fray Augusto Ramírez.
A su paso por las naves de la iglesia, el Secretario de Estado rompió por momentos el cerco protocolario para saludar a los feligreses y visitantes que se encontraban en el lugar, quienes expresaron su júbilo por la presencia de una de las figuras más influyentes del gobierno de la Santa Sede.





El recorrido culminó en la capilla del santuario, donde tuvo lugar un acto de alto significado institucional. El alcalde de La Antigua Guatemala, Juan Manuel Asturias, junto integrantes del concejo municipal, hizo entrega oficial de las Llaves de la Ciudad Colonial al alto dignatario, reconociendo el vínculo histórico entre el municipio y la Sede Apostólica.
Rumbo a los altares, el camino de Fray Augusto Ramírez
La presencia del Cardenal Parolin en suelo antigüeño no es casual. Responde al ambiente de expectación que vive la Iglesia católica guatemalteca de cara a la beatificación de Fray Augusto Ramírez Monasterio, programada para realizarse en Finca Florencia. Pero, ¿quién fue este religioso y por qué su causa ha calado tan hondo en la Santa Sede?

Un pastor en años convulsos
Nacido en la ciudad de Guatemala en 1937 y ordenado sacerdote en España en 1967, Fray Augusto Rafael Ramírez Monasterio pertenecía a la Orden de los Frailes Menores (OFM). En 1978 asumió como párroco de San Francisco el Grande en La Antigua Guatemala, un periodo marcado por la escalada de la violencia del conflicto armado interno en el país.
Recordado por la comunidad por su cercanía con los jóvenes, los necesitados y los campesinos, Fray Augusto se ganó el afecto popular como el «Mártir de la Caridad». Sin embargo, su compromiso pastoral lo colocó en la mira de los aparatos de represión de aquella época.
En junio de 1983, el fraile fue retenido y sometido a severos interrogatorios y torturas con el fin de obligarlo a revelar información que había recibido bajo el sigilo sacramental de la confesión de parte de un campesino. Pese al peligro y a las insinuaciones de que debía abandonar Guatemala, el franciscano se negó a romper el secreto confesional y rechazó el exilio para continuar al cuidado de su feligresía.
El 7 de noviembre de 1983, a la edad de 46 años, Fray Augusto fue secuestrado nuevamente y trágicamente ultrajado y asesinado en la periferia de la capital de Guatemala.
El fallo de Roma y el trabajo franciscano
El proceso hacia los altares dio un paso definitivo cuando el papa autorizó al Dicasterio para las Causas de los Santos—organismo vaticano presidido por el Cardenal Marcello Semeraro— la promulgación del decreto que reconoce oficialmente el martirio in odium fidei (por odio a la fe) de Fray Augusto Ramírez Monasterio.
Este trámite en el Vaticano, conducido a nivel técnico por la Postulación General de la Orden de los Frailes Menores (OFM) en Roma junto a la Iglesia local, implica un aspecto canónico fundamental, al haber sido declarado mártir de la fe, la normativa eclesiástica no exige la comprobación previa de un milagro para su beatificación.
Con la visita de la representación vaticana en la ciudad de La Antigua Guatemala, la comunidad franciscana y autoridades ultiman detalles para recibir a miles de devotos que presenciarán la elevación a los altares de un fraile que entregó la vida en la Guatemala de los años ochenta.
