
Antigua Guatemala 4 de octubre de 2026.
La rehabilitación física de más de 300 pacientes con movilidad reducida en La Antigua Guatemala acaba de dar un salto de calidad. Las Obras Sociales del Santo Hermano Pedro, en conjunto con la Asociación Amigos Pro Obras Sociales (AAPOS), inauguraron una moderna piscina terapéutica en las instalaciones del Hogar Virgen del Socorro, una infraestructura pensada para transformar las terapias físicas de sus residentes.
Esta nueva obra no es un lujo, sino una necesidad vital. Forma parte del Proyecto Calidad de Vida III, una iniciativa impulsada por AAPOS que busca mejorar el día a día de 331 residentes, tanto del Hogar Virgen del Socorro como del Albergue Hermano Pedro. El objetivo es directo: ofrecerles estimulación constante, ayudarles a recuperar movilidad y, sobre todo, garantizarles un trato digno.
El edificio, de 225 metros cuadrados, fue diseñado pensando en cada detalle de accesibilidad. Aunque por fuera su arquitectura respeta celosamente la línea colonial antigüeña para integrarse al entorno del complejo, por dentro funciona bajo estrictos parámetros médico-hospitalarios.
La piscina (de 10.45 por 6.90 metros) mantiene el agua a una temperatura cálida constante de entre 29 y 30 grados centígrados, ideal para relajar los músculos. Para asegurar la seguridad total de los pacientes, el área cuenta con rampas diseñadas para el ingreso directo de sillas de ruedas y camillas, pisos antideslizantes, barandillas de acero inoxidable e iluminación subacuática, lo que permite a los especialistas supervisar cada movimiento durante las terapias. El complejo se completa con pasillos amplios para el acompañamiento médico, así como tres módulos de vestidores y baños totalmente adaptados.
El proyecto fue construido por la empresa AICSA y materializado gracias a la aportación económica de una familia benefactora que creyó en la visión del hogar. Durante la apertura, los directivos de AAPOS resumieron el espíritu de este esfuerzo con un mensaje claro: “Esta obra es precisamente una muestra de ello: recursos que se convierten en infraestructura; infraestructura que se convierte en atención; y atención que se transforma en bienestar y calidad de vida”.


Con esta entrega, las Obras Sociales del Hermano Pedro reafirman su compromiso histórico de poner al paciente en el centro de sus decisiones, demostrando que cuando la solidaridad se administra de manera transparente, se traduce en oportunidades reales para quienes más lo necesitan.
